En el verso, universo: Eugénio de Andrade

En el verso, universo: Eugénio de Andrade

Eugénio de Andrade (1923-2005) es el pseudónimo que usó para su poesía José Fontinhas. El poema “Herencia” pertenece al libro Los surcos de la sed, aparecido simultáneamente, por deseo expreso del poeta, en Portugal y en España, en 2001. La bella traducción al castellano corrió a cargo del poeta José Ángel Cilleruelo.

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En el verso, universo: Dámaso Alonso

En el verso, universo: Dámaso Alonso

Dámaso Alonso (1898-1990) es recordado por su libro Hijos de la ira, de 1944, que irrumpió con toda su fuerza existencialista en plena posguerra española. Pero en la década siguiente escribió quizás algunos de sus poemas mejores, aunque no se cuidaría de agruparlos en libro hasta muchos años después, en 1981, bajo el título de Gozos de la vista. A él pertenece este estremecedor poema, recogido también en el reciente “Pliego de Poesía” de El Ciervo, nº 782 (julio-agosto 2020).

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En el verso, universo: Constantino Cavafis

En el verso, universo: Constantino Cavafis

Considera Ramón Irigoyen que quizás las traducciones de Constantino Cavafis (1863-1933) realizadas por el poeta Lázaro Santana estén entre las mejores que circulan en español. Tienen, dice, “una arquitectura de poema perfecta”. Damos aquí la espléndida versión suya del poema “Los troyanos”, incluida en su antología 75 poemas de Cavafis (1973). Seguir leyendo “En el verso, universo: Constantino Cavafis”

En el verso, universo: Jaime Sabines

En el verso, universo: Jaime Sabines

El mexicano Jaime Sabines (1926-1999) es el gran poeta del amor y de la obsesión por la muerte. Sus poemas, a veces ásperos y calculadamente descuidados, logran siempre una emoción directa, que golpea al lector. El poema que aquí damos aparece recogido en varios libros de Sabines, entre otros en Los amorosos y otros poemas, de 1997. Seguir leyendo “En el verso, universo: Jaime Sabines”

En el verso, universo: Wisława Szymborska

En el verso, universo: Wisława Szymborska

La poeta polaca Wisława Szymborska (1923-2012) obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996. Su poesía, de una aparente sencillez, está dotada de ironía y de original espíritu crítico. “Amor a primera vista”, uno de sus poemas más conocidos, pertenece a su libro Fin y principio, de 1993, y ha sido traducido por Abel A. Murcia. Seguir leyendo “En el verso, universo: Wisława Szymborska”

En el verso, universo: Lorenzo Gomis

En el verso, universo: Lorenzo Gomis

La obra poética de Lorenzo Gomis (1924-2005) se cierra con su libro póstumo Fanfarria, de 2009. A él pertenece este “soneto inglés” escrito intencionadamente sin signos de puntuación y con un hábil sentido de fluidez y progresión verbal.

DESPEDIDA

Todos nos preguntamos si estás vivo o si flotas
En un tiempo indeciso de campanas y sueños
Nadando como un muerto en las aguas remotas
Que no tienen contorno si acaso tienen dueño

Todos nos preguntamos si eres tú o si no eres
Aquel ya que solía contestar a tu nombre
Si no sientes dolores ni tampoco placeres
Eso que constituye una vida de hombre

Estás entre dos aguas tal vez entre dos vidas
Olvidando el vaivén de la sangre en las venas
No sabemos siquiera lo que piensas u olvidas
Y si captan señales tus dormidas antenas

Sobrecogen el ánimo estas vidas dormidas
Que con la muerte irrumpen en aguas más serenas

En el verso, universo: Yehuda Amijai

En el verso, universo: Yehuda Amijai

Este poema del gran poeta hebreo Yehuda Amijai (1924-2000) corresponde a su libro Ahora en el ruido, de 1969, y ha sido traducido ex profeso para este blog de El Ciervo por Raquel García Lozano, para quien las “palabras de Amijai –precisa– son como un cuchillo que te hace sentir el dolor de la vida”.

 

AMARGO Y APRESURADO

Amargo y apresurado llegó el final,
pero lento y dulce fue el tiempo que hubo entre nosotros,
lentas y dulces fueron las noches,
cuando mis manos no se tocaban, con desesperación, la una a la otra
sino, con amor, tu cuerpo, que las separaba.
Y cuando llegué a tu interior, esa fue la única posibilidad
que tuvo la gran felicidad de ser medida
con la precisión de un dolor punzante. Amargo y apresurado.

Lentas y dulces fueron las noches,
amargo y chirriante como la arena, el tiempo del ahora.
“Seamos sensatos”, e insultos parecidos.

Y cuanto más nos distanciamos del amor,
más tenemos que hablar,
palabras y frases largas y ordenadas.

Si nos hubiésemos quedado juntos, habríamos
podido permanecer en silencio.