Nunca la violencia

Nunca la violencia
Jordi Delás, médico

Cuidar e intentar curar a las personas es una maravillosa ocupación, a menudo dura, exigente y absorbente, que hace pasar los días y años rápidamente. Pero también ofrece un impagable hábito de preguntar qué le pasa y de intentar ponerse en lugar del atendido porque, de otra forma, no hay una buena actuación profesional.

Esta magnífica proximidad y el anhelado deseo de mantener la integridad del paciente nos lleva a poner grandes recursos técnicos y humanos al servicio de esa persona. Es nuestro objeto de estudio, de atención y dedicación. Acompañamos en el infortunio y es el combate contra la fatalidad y el desconocimiento de tantos procesos cuyo origen y desencadenamiento ignoramos. Seguir leyendo “Nunca la violencia”