Corrupción y autocrítica

Corrupción y autocrítica
Eugenia de Andrés, periodista

Rodeados como estamos de corrupción y de sentencias judiciales que ratifican las malas prácticas de muchas formaciones políticas, hay que convenir en que el cambio de gobierno, a raíz de la moción de censura de Pedro Sánchez, ha pillado por sorpresa a propios y extraños. La sentencia del caso Gürtel ha sido el detonante, la gota que colmó el vaso. El cambio de gobierno ha traído consigo una bocanada de aire fresco, aun teniendo en cuenta que ninguno de los partidos del arco parlamentario –con la excepción de aquellos que no han gobernado-  está libre de corrupción, actuaciones ilícitas, apropiaciones indebidas, fraude fiscal, desvío de capitales y mala gestión del dinero público. Lo peor es que nos hemos acostumbrado a ello. Seguir leyendo “Corrupción y autocrítica”

Corruptos sin perdón

Corruptos sin perdón
Jaume Boix, director de El Ciervo

“¿No deberíamos mirarnos al espejo y tomarnos  mucho más en serio el problema de la corrupción empezando por la educación de los menores, por la escuela, y siguiendo por la coerción de los mayores?”, nos preguntábamos en el número de Julio-Agosto de El Ciervo tratando de comprender las causas de la tolerancia en nuestra sociedad con la corrupción. Un modélico reportaje de John Carlin en El País de hoy (19 de septiembre) sobre el amaño de un partido de fútbol juvenil en Cataluña da una de las claves del asunto. Muestra cómo se siembra la semilla de la corrupción entre nosotros y cómo el silencio de la buena gente abona la hiedra que trepa imparable y daña hasta ahogar los cuerpos a los que se agarra. Es un excelente y descorazonador reportaje que deja sin embargo una resquicio a la esperanza en la figura de un padre que se ha atrevido a denunciar y unos hijos que han reconocido su culpa y su vergüenza. Seguir leyendo “Corruptos sin perdón”

¡Quel Panamá!

¡Quel Panamá!

¡Qué Panamá! Con esta expresión –habitual, dice, en Francia a principios del siglo XX–, John Le Carré encabeza su novela El sastre de Panamá. Significa que un conflicto es insoluble. ¡Qué Panamá!, es decir, ¡qué panorama, qué lío, que pastel, qué empanada, que chanchullo!

El sastre de su novela va tomando las medidas a una caterva de personajes a cual más corrupto. Y el MI6 lo recluta, claro. No con argumentos patrióticos sino con los que se llevan en su ambiente y suelen ser parecidos: dinero, coacción, chantaje. El sastre de Panamá lo que narra, como casi todo en Le Carré, es un desastre, un desastre de mundo, que es el nuestro. ¡Qué Panamá!

Los papeles del Panamá que está dando a conocer el ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación) muestran en qué Panamá ha metido al mundo el capitalismo financiero, esa burbuja especulativa que no construye sino que destruye, no crea riqueza sino que se limita a acaparar la que queda y a esconderla en sus islas del tesoro. Seguir leyendo “¡Quel Panamá!”