El autor se confiesa: Paula Vázquez

El autor se confiesa: Paula Vázquez

Hace unos meses llegó a las librerías Las estrellas (editorial Tránsito) de Paula Vázquez, un relato autobiográfico acerca de la pérdida y el duelo, con la muerte de la madre como detonante de este relato. Sin perder este brillo propio de las estrellas, en esta obra excepcional de Paula Vázquez articula un diario de viaje en el que se abordan las relaciones maternofiliales, la reconciliación, el dolor, el paso del tiempo, la enfermedad, la aceptación de la ausencia de un ser querido. Ahora, la autora se confiesa para El Ciervo y nos cuenta cómo fue el proceso de creación y escritura de este excepcional libro.

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El autor se confiesa: José Ignacio Carnero

El autor se confiesa: José Ignacio Carnero

La editorial Caballo de Troya no es una editorial al uso: cada año cambia la persona encargada de llevar las riendas de la editorial. Este año los editores invitados han sido Luna Miguel y Antonio J. Rodríguez, quienes se han preocupado por dar voz a escritores de su generación, nacidos en la década de los noventa y hacia finales de los años ochenta. José Ignacio Carnero, uno de los escritores de este año, se confiesa en el blog de El Ciervo con motivo de la publicación de su libro Ama en Caballo de Troya. Ama, además de ser “madre” en euskera y la tercera persona del presente del verbo amar, es un relato emocionante donde se cruzan el duelo, la precariedad, el amor y los cambios generacionales, entre otras cuestiones. José Ignacio Carnero nos habla de todo ello.

Ama
por José Ignacio Carnero

Siempre he sentido la necesidad de escribir. Creo que hasta que no lo escribo, aquello que me sucede no tiene lugar realmente. Es una lucha, en cierto modo, contra el paso del tiempo y quizá también contra la propia realidad. Este libro, Ama, en el que relato la vida y muerte de mi madre, nace precisamente de esta grafomanía y de la obligación que sentía de tratar de retener la memoria. Sentía que los recuerdos, las voces, los olores, se esfumarían con el paso de los días y que yo estaba forzado a retenerlos en forma de libro. En este sentido, concibo el libro como un contenedor al que arrojar la memoria, pero también el dolor. Si la novela trata de copiar la realidad, entonces la vida puede llegar a estar dentro de ella y, en consecuencia, lo bello y doloroso de la misma también. El libro pasa a ser así un espacio físico, casi una habitación, que ir creando a la medida de uno mismo para, de esta forma, poder acudir a él, a fin de recordar aquello que nos gusta, pero también para enrejar aquello que nos duele. Hay que tener memoria, pero también aprender a domesticar el dolor. Seguir leyendo “El autor se confiesa: José Ignacio Carnero”