La parejita

La parejita
Iñaki Pardo, periodista

Las parejas a veces se rompen y a menudo no sabemos por qué. Entran en juego cuestiones como el relato de cada una de las partes y su vivencia, que puede no ser igual. Qué les voy a contar que no sepan y no hayan vivido a estas alturas. La parte complicada es cuando uno está en medio y recibe fuego de ambos lados… En la vida siempre hay que elegir aunque no nos guste.  Pero esa es otra cuestión.

Digo todo esto porque este mes de agosto descubrí, sorprendido, que lo ha dejado la primera pareja que surgió en mi promoción de la universidad. Aunque no estoy seguro del todo. Hace muchos años que no coincido con ellos. Tengo una idea vaga de cómo han ido las cosas.

Ella llegó a Barcelona con novio en el pueblo. Él era soltero y un poco mayor. No sé si fue antes o después de Navidad cuando sucedió, pero todos supimos que acabarían juntos y así fue. Seguir leyendo “La parejita”

Quién sabe qué

Quién sabe qué
Carles Padró, periodista

Si la palabra de 2016 en inglés según el prestigioso Diccionario Oxford fue “post-truth”, la de este año -aunque sean dos- debería ser “fake news”. Si así fuera (y si no también), sería la constatación de un drama que se masca desde hace tiempo: que informarse y buscar la verdad de los hechos empieza a ser una tarea más que complicada. Porque las “fake news” o noticias falsas han venido para quedarse. Para quedarse y para difuminar un poco más la delgada línea que a veces separa la realidad de la ficción, cosa que nos aboca a la confusión absoluta y a una institucionalización abierta y descarada de la desinformación que sin duda engendrará sociedades menos libres. Cierto que lo de la desinformación no es algo nuevo, pero a diferencia de antes ahora crece y se reproduce a toda velocidad gracias a la decadencia de los medios tradicionales, a las grandes plataformas tecnológicas como Facebook o Google y al bajo coste de producción de las también llamadas “alternative facts”, término que encierra un mayúsculo e indisimulado cinismo. Porque no me dirán que llamar hechos alternativos a falsedades o directamente mentiras no es de un cinismo desatado y sinvergüenza. Seguir leyendo “Quién sabe qué”