El autor se confiesa: Karlos Linazasoro

El autor se confiesa: Karlos Linazasoro

El escritor guipuzcoano Karlos Linazasoro se confiesa en el blog de El Ciervo y nos cuenta el proceso de creación y escritura de su libro Versus (Jekyll&Jill, 2018). Naufragios, soledad, nostalgia y obsesiones personales, son algunas de las cuestiones que atraviesan este libro tan singular como maravilloso. 

Mi Versus del alma
por Karlos Linazasoro

Tenía en mente Exercices in style, de Queneau. Me parece maravilloso. Quería hacer algo parecido, escribir un cuento de 99 formas diferentes. Ese era el reto que me planteé. Algo completamente minimalista, algo en las antípodas de lo que hoy se escribe y triunfa, esas novelas gordas e infames donde todo se dice, todo se cuenta, todo es vacuo e inane.

El personaje del náufrago ha estado en mí desde siempre. Ha aparecido en muchos de mis libros anteriores. El ser humano ante la soledad más absoluta. Ese era Versus. Ahí dudé: Versus o simplemente Vs.. Por motivos más bien comerciales decidimos Versus. Luego me acordé de la típica isla de las viñetas, pequeñísima, con su palmera en el centro. Y ahí coloqué a mi náufrago: una isla de 10 metros de largo y 5 de ancho con una palmera en el centro. Eso era todo. Recuerdo que durante algunos días quedé paralizado por el pánico. Me gustaba el planteamiento, pero a su vez me parecía demasiado extremo. Difícil de cumplir. Creo que en algún capítulo del libro se habla expresamente sobre ello. Seguir leyendo “El autor se confiesa: Karlos Linazasoro”

En el verso, universo: Wisława Szymborska

En el verso, universo: Wisława Szymborska

La poeta polaca Wisława Szymborska (1923-2012) obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1996. Su poesía, de una aparente sencillez, está dotada de ironía y de original espíritu crítico. “Amor a primera vista”, uno de sus poemas más conocidos, pertenece a su libro Fin y principio, de 1993, y ha sido traducido por Abel A. Murcia. Seguir leyendo “En el verso, universo: Wisława Szymborska”

La tele en prosa

La tele en prosa
Mariola Cubells, periodista

Cuando estudiaba periodismo leía esta revista. La admiraba. Así que estoy aquí, contenta de estar. Por eso voy a contar una de esas historias personales que consiguen hacer de la anécdota, categoría. Porque quiero explicar por qué estoy aquí, o mejor, cómo quizá no habría llegado a ser lo que soy.

Un día en segundo de BUP, Amparo Martínez, mi profesora de literatura, la mejor que he tenido jamás, nos habló de Miguel Hernández. Estábamos con su poema Elegía. Seguir leyendo “La tele en prosa”

¿A la mierda?

¿A la mierda?
Xavier Vidal, periodista y librero

¿En qué momento empezaron a perder el sentido original las palabras? ¿Cómo es posible que un mismo vocablo pueda ser proclamado verdad absoluta por dos partes teóricamente enfrentadas? ¿Tal vez porque sean lo mismo? ¿Tal vez porque persiguen los mismos objetivos?

En los últimos tiempos mi entorno está sufriendo los efectos del denominado imperio de la posverdad. Es decir, el imperio de lo que siempre ha sido la posverdad: la mentira, la manipulación, la mezquindad y el uso torticero del significado de las palabras. Seguir leyendo “¿A la mierda?”

Esta es mi generación

Esta es mi generación
Xavier Vidal, periodista y librero

Permítanme en este, mi primer artículo en una revista para mí reverencial, que aborde un tema poco interesante pero que me suscita una curiosidad infinita. El tema en cuestión es la aparición de generaciones literarias que quedan automáticamente fijadas en el mapa mental de los lectores. Generación del 98 forjada a partir de la reacción a la pérdida de Cuba (tema), Generación del 27 a partir de los estudiantes residentes y sus amigos (lugar), la Escuela de Barcelona (ciudad) y tantas otras que aquí no cabrían. Seguir leyendo “Esta es mi generación”

Sus labores con humor

Sus labores con humor
Jaume Boix, director de El Ciervo

De profesión sus labores. Así definió Eduardo Mendoza su oficio y hasta su quehacer en la vida en el bonito discurso de aceptación del premio Cervantes. Este es, como saben, el más importante galardón de las letras hispanas, por lo que el premiado se declaró muy agradecido y contento, pero añadió que el honor de haberlo recibido no le hará cambiar: “Seguiré siendo el que siempre he sido, Eduardo Mendoza, de profesión sus labores”. Seguir leyendo “Sus labores con humor”

La vida en un fragmento

La vida en un fragmento
Eugenia de Andrés, periodista

Cuando era estudiante en la facultad de Filología, una profesora  –crítica literaria y ensayista de gran prestigio– dijo a los alumnos de su clase de literatura que aquellos que no conseguían leer El Quijote en su totalidad podían optar por la lectura de algunos capítulos determinados para tener una idea de la calidad de la obra de Cervantes. A continuación, señaló que los capítulos esenciales son los siguientes: 6, 9, 11, 21 a 23 y 49 (en la primera parte) y 3, 22 y 44 (en la segunda). Seguir leyendo “La vida en un fragmento”

Bob Dylan, premio Nobel

Bob Dylan, premio Nobel
Norbert Bilbeny,catedrático de Ética

Marta Pessarrodona es una de nuestras mejores poetisas. Cuando yo era decano, y ella miembro del consejo asesor de mi facultad, no sé a cuento de qué le pregunté durante un aperitivo si le parecería bien que Bob Dylan obtuviese el Nobel. De ninguna manera, vino a decirme. No recuerdo sus argumentos, que debieron ser serios y contundentes. Yo le dije tímidamente que a mí no me parecería mal que se lo dieran.

Y se lo han dado. Me alegro. Bob Dylan será un cantante, pero es un poeta. Un poeta que canta. ¿Y no se ha cantado durante siglos la poesía? No me gusta la poesía que no es musical ni la música que no se puede bailar. Dante, Verlaine, Sylvia Plath, son cantables; Bach, Prokofiev, el blues, son bailables. Dylan es cantable y bailable. Pero sobre todo es un poeta que escribe versos, y unos versos que dicen cosas a alguien y por algo. Dylan es el poeta de tres generaciones del mundo occidental, entre los años sesenta del siglo XX y primera quincena del siglo siguiente. Ha puesto y aún pone música a la disconformidad del sujeto en este mundo de opulencia y miseria, muchedumbre y soledad, esperanza y frustración. Leonard Cohen, que podía haber recibido el Nobel antes, es más íntimo e intemporal. Quizás mejor escritor, pero no tan voz de la totalidad del sentimiento mundano –no tan bardo– como Dylan. También Lennon, exceptuado el Yellow Submarine, fue poeta. Y muchos habremos crecido al son de todos estos y otros más poetas que cantan y nos piden bailar.

De modo que nos alegramos por el Nobel para Bob Dylan. Nuestro Homero de carretera, Ovidio de guitarra eléctrica. Es también un poco de Nobel para todos sus seguidores. “Knock, knock on heaven’s door”.