(Un europeo en) Nueva York

(Un europeo en) Nueva York

El que escribe lo hace desde Williamsburg, mirando a lo lejos los rascacielos de la parte baja de Manhattan y el cielo cubierto de un gris que amenaza lluvia –aunque finalmente será nieve. Y mucha.

Lo hace desde un barrio joven, como también lo es la ciudad. La mayoría son treintañeros o cuarentones que van y vienen de trabajar, sin apenas encontrarse con turistas en las heladas calles de la gran manzana y sin que nadie se pare a apreciar su vistosa vestimenta: en la urbe en la que el negro lo es todo, ya sea en coches, abrigos, zapatos o complementos, tan solo es necesario adentrarse en un local cualquiera para quitarse la ropa y, como si de una cebolla se tratara, dejar al descubierto capa a capa su lado más colorido. Seguir leyendo “(Un europeo en) Nueva York”