Examen de conciencia

Examen de conciencia
Josep Maria Margenat, profesor de Filosofía Social en la Universidad
Loyola Andalucía

Hay una “hora de la tarde” para el examen de conciencia. En La peste, el jesuita estudioso de san Agustín y de la antigua iglesia africana, el “defensor caluroso de un cristianismo exigente”, Paneloux, invita al médico agnóstico Rieux a “amar lo que no podemos comprender”. Rieux, entregado a la profesión que ama, decía hacer, como Paneloux, “el camino de la verdad luchando contra la creación tal como era”.

Más adelante, mientras una marea de sollozos cubre la plegaria de Paneloux, “Dios mío, salva a esta criatura”, el médico sale precipitadamente de la sala hacia el patio del hospital: “Tengo que irme, no puedo soportarlo más”. Luego, refiriéndose al niño que acababa de morir, dice a Paneloux: “– ¡Ah, éste al menos era inocente, ¡bien lo sabe usted!”. El sacerdote intenta explicar al médico: “para mí también era insoportable”, aunque comprendo que todo esto “supera nuestra medida”, pero no nos queda más que “amar lo que no podemos comprender”. Ante esa frase Rieux reacciona: “yo tengo otra idea del amor y estoy dispuesto a negarme hasta la muerte a amar esta creación donde los niños son torturados” –y añade– “Estamos trabajando juntos por algo que nos une más allá de las blasfemias y de las plegarias. Sólo esto es importante”. Evitando mirar a la cara de Paneloux, el doctor concluye: “Estamos juntos para sufrir y combatir [la muerte y el mal] …Dios mismo ahora no puede separarnos”. Ambos miran en la misma dirección. Seguir leyendo “Examen de conciencia”