Vivir en el Hospital

Vivir en el Hospital
Jordi Delás, médico

En marzo de 1982, se publicó una conversación en El Ciervo sobre Morir en el Hospital, morir en casa. Junto a tres médicos, una enfermera y una asistente social, Rosario Bofill mostraba su miedo a la muerte en el hospital porque implicaba soledad.

Otro colaborador de El Ciervo, el pediatra y experto en organización de Hospitales,  Dr. Ignasi Aragó ha tratado el significado de la vida en el Hospital. Hay quien compara la estancia en el Hospital con la de una prisión. Con analogías, la pérdida de la independencia, un uniforme que suele ser una breve bata, horarios estrictos, limitación a abandonar determinadas áreas, incluso salir del hospital.  Por lo que para muchos es una experiencia dura los días en el hospital y para los profesionales, todo un reto, hacer más humana la vida en él. Seguir leyendo “Vivir en el Hospital”

No, cerca de mi casa

No, cerca de mi casa
Jordi Delàs, médico

En la segunda quincena de septiembre, los medios de comunicación se hicieron eco de la oposición de vecinos en Barcelona a una sala de consumo supervisado de drogas por vía intravenosa.

En Barcelona hay 10 centros atención a consumidores de drogas no legales,  en 7 del os cuales hay salas de consumo intravenoso. Esta amplia red de centros asistenciales hace que la ciudad sea un referente internacional en la atención a personas consumidoras de drogas. Seguir leyendo “No, cerca de mi casa”

Corruptos sin perdón

Corruptos sin perdón
Jaume Boix, director de El Ciervo

“¿No deberíamos mirarnos al espejo y tomarnos  mucho más en serio el problema de la corrupción empezando por la educación de los menores, por la escuela, y siguiendo por la coerción de los mayores?”, nos preguntábamos en el número de Julio-Agosto de El Ciervo tratando de comprender las causas de la tolerancia en nuestra sociedad con la corrupción. Un modélico reportaje de John Carlin en El País de hoy (19 de septiembre) sobre el amaño de un partido de fútbol juvenil en Cataluña da una de las claves del asunto. Muestra cómo se siembra la semilla de la corrupción entre nosotros y cómo el silencio de la buena gente abona la hiedra que trepa imparable y daña hasta ahogar los cuerpos a los que se agarra. Es un excelente y descorazonador reportaje que deja sin embargo una resquicio a la esperanza en la figura de un padre que se ha atrevido a denunciar y unos hijos que han reconocido su culpa y su vergüenza. Seguir leyendo “Corruptos sin perdón”