Del miedo al pim pam pum

Del miedo al pim pam pum
Soledad Gomis, periodista

Las mujeres tenemos miedo. Miedo de los hombres. De que puedan acecharnos en cualquier momento y lugar. Por eso, las deportistas buscan espacios con gente para ir a correr. De noche, caminamos alejadas de los portales, para que nadie nos empuje dentro de uno. O vamos en dirección contraria a los coches, para que no puedan hacernos subir a la fuerza. Sacamos la llave 100 metros antes, para no entretenernos en la puerta de nuestro edifico. O llevamos el móvil en la mano, para no parecer tan aisladas. En los taxis, algunas veces vamos tensas, según el conductor y la ruta que elija. Si en la portería se entretiene alguien, bajamos en otro piso, para que no quede claro dónde vamos. Muchas no se atreven a andar por el monte solas. Ahora suele ser automático, pero, en el coche, nos aseguramos de que quede cerrado a la que tomamos asiento.  Hablando de coches, a ninguna le gusta estar en un parking sin vigilancia en horas de poco trajín. Y siempre, siempre, nos ponemos en guardia si oímos pasos detrás nuestro. Seguir leyendo “Del miedo al pim pam pum”

Nunca la violencia

Nunca la violencia
Jordi Delás, médico

Cuidar e intentar curar a las personas es una maravillosa ocupación, a menudo dura, exigente y absorbente, que hace pasar los días y años rápidamente. Pero también ofrece un impagable hábito de preguntar qué le pasa y de intentar ponerse en lugar del atendido porque, de otra forma, no hay una buena actuación profesional.

Esta magnífica proximidad y el anhelado deseo de mantener la integridad del paciente nos lleva a poner grandes recursos técnicos y humanos al servicio de esa persona. Es nuestro objeto de estudio, de atención y dedicación. Acompañamos en el infortunio y es el combate contra la fatalidad y el desconocimiento de tantos procesos cuyo origen y desencadenamiento ignoramos. Seguir leyendo “Nunca la violencia”